Razones por las debe interesarnos la situación de Otálora en la Defensoría

Con la situación que actualmente vive el Defensor del Pueblo, Jorge Armando Otálora, es conveniente analizar los aspectos legales concernientes a la relación laboral entre un empleado y su jefe. Por lo tanto, esta noticia que está sonando en todos los medios debe interesarnos a todos aquellos que trabajamos como empleados o incluso para los que tienen empresa también.

Nadie escapa de tener conflicto con sus compañeros de trabajo. Y en el caso contrario, tampoco se escapa cuando cupido toca el corazón de dos empleados o de un jefe hacia una subordinada. Pero, ¿cómo se debe manejar esta situación en un ambiente que está más regulado que el sistema de salud en Colombia?

Relación Laboral

La relación laboral es aquella que se establece mediante un contrato firmado u oral entre una empresa y un empleado. El Ministerio de trabajo, en su portal web, define que el contrato obliga a las dos partes a cumplir con las actividades que se requieran para la empresa. El código Sustancioso de trabajo, en el artículo 23, da más pautas para entender esta relación. Puedes ver más información en este enlace.

Por lo tanto, dentro de una relación laboral, no hay otro espacio diferente a lo concerniente a la empresa. El señor Otálora sobrepasó los límites de dicho contrato, tal como se ha visto en las denuncias presentadas recientemente. Sin embargo, no toda la culpa es suya. Según ha mostrado él en los medios de comunicación, la relación amorosa fue consentida con su secretaria. Aunque  esto lo determinará la investigación que se realiza actualmente.

Acoso Laboral y sexual

Un empleado o empleada que sea acosado sexualmente puede presentar una denuncia en la Fiscalía para que se investigue la situación y luego se condene al acosador. En cuanto a lo laboral, hay diferentes medios para denunciar. Sin embargo, en muchas ocasiones es difícil hacerlo debido a que se pierde el trabajo y con ello el salario y la estabilidad laboral.

En una institución como la Defensoría, realizar una denuncia por acoso sería perder uno de los mejores trabajos  en las instituciones del Estado junto con un buen sueldo.

La situación que se vive con el defensor Otálora deja claro que sus empleados prefieren soportar este acoso a perder el trabajo. Sin embargo, la ley 1010 de 2006 es clara cuando sucede algo por este estilo. Esta ley condena y multa a la empresa a pagar casi 10 salarios mínimos legales si se demuestra la culpabilidad del empleado que realiza el acoso y a la empresa que lo permite.

Por lo tanto, si te ves envuelto en una situación de acoso, no pienses en que perderás tu puesto porque no es así.

Intocabilidad de los altos funcionarios públicos

Con lo visto en los medios de comunicación del país, los altos funcionarios públicos son intocables y a pesar del escándalo y de las denuncias, ellos pueden conservar su puesto de trabajo. Desde la última reforma en el Senado para el equilibrio de poderes en Colombia, el Procurador, el Contralor y el Defensor tienen fuero judicial. Sin embargo, la Constitución de 1991 en ninguna parte dice que el funcionario público está por encima del ciudadano común.

En el  artículo 6 de la Constitución dice: “Los particulares sólo son responsables ante las autoridades por infringir la Constitución y las leyes. Los servidores públicos lo son por la misma causa y por omisión o extralimitación en el ejercicio de sus funciones.” Por lo tanto, el defensor, si después de hallarse culpable por acoso laboral, debe recibir la misma condena o multa que recibiría una persona en una empresa privada.

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